Buenas prácticas para reducir mermas y desperdicios en logística multitemperatura
La cadena de frío es uno de los sistemas más sensibles dentro de la logística moderna. Cuando se maneja mercancía perecedera —como alimentos, farmacéuticos, flores o productos químicos—, cualquier variación en temperatura, humedad, manipulación o tiempo de exposición puede representar pérdidas millonarias. En logística multitemperatura, estos riesgos se amplifican porque se transportan cargas con rangos térmicos distintos dentro de la misma operación.
Reducir mermas ya no es solo un tema operativo. Es un tema estratégico que impacta rentabilidad, satisfacción del cliente, cumplimiento normativo y reputación. Por eso, toda empresa que trabaja con refrigeración requiere un sistema integral de buenas prácticas, no solo herramientas aisladas.
En este artículo encontrarás una guía completa —desde un enfoque consultivo y práctico— basada en las mejores prácticas del sector y en la experiencia de operadores multitemperatura.
¿Por qué se generan mermas en logística multitemperatura?
Antes de hablar de soluciones, debemos entender el origen del problema. Las mermas no son “accidentes”. En la mayoría de los casos, son el resultado de procesos desalineados.
Las principales causas incluyen:
1. Pérdida de temperatura por aperturas frecuentes
Cada vez que se abre una caja refrigerada, el sistema trabaja más para recuperar temperatura. En logística multitemperatura esto es crítico, porque el flujo de carga suele ser más variado y segmentado.
2. Equipos mal calibrados o con mantenimiento insuficiente
Un termógrafo desactualizado, una puerta con sellos dañados o un motor sin servicio pueden provocar cambios térmicos no detectados.
3. Mezcla incorrecta de productos en un mismo viaje
Cargas incompatibles —por rangos de temperatura, humedad o requisitos de ventilación— aumentan el riesgo de daño.
4. Mala distribución dentro del remolque
Bloquear rejillas, colocar tarimas incorrectamente o permitir que cajas toquen paredes interiores genera zonas muertas y descompensación térmica.
5. Errores en el preenfriado o durante la carga
La cadena de frío inicia antes de mover la mercancía. Si el remolque no está preenfriado, el producto absorberá calor.

Buenas prácticas clave para reducir mermas y desperdicios
A continuación, una lista completa de prácticas necesarias para cualquier operación multitemperatura moderna.
1. Implementa un sistema de control térmico continuo
Un transporte multitemperatura debe tener monitoreo en tiempo real, no solo registros al final del viaje.
Las mejores prácticas incluyen:
- Termógrafos calibrados y auditables
- Alertas automáticas por desviación térmica
- Monitoreo satelital 24/7
- Registro digital para auditorías
- Protocolos de reacción rápida ante desviaciones
Esto permite actuar antes de que la mercancía cruce límites críticos.

Ejemplo práctico:
Si se detecta una desviación de +2°C en una zona, el operador puede ajustar ventilación, verificar obstrucciones o programar atención técnica sin detener la operación.
2. Diseño adecuado de la carga: la clave oculta en la logística fría
Una mala estiba puede provocar más mermas que un equipo defectuoso.
Buenas prácticas recomendadas:
- Dejar mínimo 10–15 cm entre carga y paredes del remolque.
- Evitar obstrucción de rejillas de aire.
- Usar tarimas ventiladas.
- Colocar productos más sensibles lejos de puertas.
- Separar físicamente zonas de diferentes temperaturas mediante divisores o cortinas térmicas.
En multitemperatura, la segmentación térmica es crítica. Se recomienda:
- Zona 1: Congelado
- Zona 2: Refrigerado
- Zona 3: Controlado o templado
Cada división debe contar con circulación independiente para evitar contaminación térmica.
3. Protocolos estrictos de apertura y cierre de puertas
Esta es una de las fuentes más comunes de mermas.
Buenas prácticas:
- Planeación de rutas para minimizar aperturas.
- Carga y descarga con equipos preparados previamente.
- Checklist obligatorio antes de abrir puertas.
- Uso de cortinas térmicas.
- Capacitación para que los operadores reduzcan el tiempo de exposición.
4. Capacitación continua del personal
La tecnología no sustituye la operación humana. En logística multitemperatura, el operador es un eslabón crítico.
Temas que deben dominar:
- Lectura correcta de termógrafos
- Procedimientos de preenfriado
- Estiba especializada
- Detección de fallas en equipos
- Buenas prácticas de manipulación
- Protocolo ante desviaciones térmicas
Una empresa que no capacita está destinada a tener mermas recurrentes.
5. Mantenimiento preventivo y predictivo
No basta con reparar cuando falla. En multitemperatura, una falla menor puede implicar miles de dólares en producto perdido.
Recomendaciones:
- Servicio profesional programado
- Pruebas de estanqueidad y sellos
- Calibración periódica de sensores
- Revisión de compresores y motores
- Limpieza de evaporadores y condensadores
- Registro histórico de mantenimiento para auditorías
6. Validación de proveedores y auditorías cruzadas
Si una parte de la cadena falla, toda la logística se ve afectada.
Buenas prácticas:
- Evaluación técnica de almacenes, patios y unidades.
- Auditorías a terceros (almacenes, operadores, transportistas).
- Validación de BPM (Buenas Prácticas de Manufactura).
- Revisión documental de certificaciones y bitácoras.
La cadena de frío es tan fuerte como su eslabón más débil.
7. Uso de tecnología para trazabilidad completa
La trazabilidad permite identificar dónde se produce una merma.
Herramientas recomendadas:
- GPS + IoT
- Sistemas de telemetría
- Control digital de rutas
- Reportes automáticos
- Integración de datos en tiempo real
- Dashboards de temperatura e incidencias
Estas tecnologías permiten visualizar la operación completa y reaccionar de forma oportuna.
8. Preenfriado correcto: un paso que NO se puede saltar
Un error común es cargar producto frío en un remolque caliente. Esto garantiza pérdidas.
Buenas prácticas:
- Preenfriado entre 30–60 minutos según el rango térmico.
- Verificación de temperatura antes de cargar.
- Registro fotográfico o digital del rango inicial.
El preenfriado correcto asegura que la cadena de frío empiece desde el minuto cero.
Reducir mermas no es un gasto, es una inversión operativa
La logística multitemperatura exige precisión, disciplina y tecnología. Las empresas que siguen estas buenas prácticas logran:
- Reducción significativa de mermas
- Mejor control de costos
- Mayor vida útil de producto
- Cumplimiento normativo
- Clientes más satisfechos
- Menos reclamaciones y devoluciones

En un mercado cada vez más competitivo, las operaciones que protegen su cadena de frío son las que lideran.
En CAMFRI acompañamos a empresas que requieren transporte refrigerado, congelado y multitemperatura con estándares estrictos de cadena de frío, trazabilidad y seguridad operacional.
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